On the Wobbly's Road
dilluns, de maig 13, 2013
[ es ] El 15M no es un movimiento: viva el 15M!
Así "informa" esta mañana El País sobre la multitudinaria jornada de ayer: "El 15-M vuelve dos años después con el impulso de mareas y plataformas". Es un hecho conocido de quienes trabajamos en el estudio de los movimientos sociales que el rotativo madrileño lleva décadas especializado en la producción de marcos interpretativos (frames) cuya único objetivo es desmovilizar. De manera mucho más eficaz que las burdas mentiras neocon de la derecha, El País persiste en ser un medio de orden, por más que sus encantos y habilidades infoxicadoras no sean hoy la décima parte de lo que fueron.
En efecto, quienes vivimos los ochenta saben de la fascinación que entonces ejercía sobre una buena parte de las cabezas críticas: claro que también eran los tiempos en que sus columnas las escribían Vázquez Montalbán o Haro Tecglén. Por suerte, su tratamiento mediático de América Latina y otros despropósitos recientes han minado la legitimidad que se ganó, acaso inmerecidamente, durante la Transición.
¿Realmente vuelve el 15M? ¿O no será que solo muta?
A lo largo del día de ayer, inducidos por frames tan poco rigurosos como este de El País, no pocas de las personas que encontré en la manifestación (especialmente aquellas que son periodistas) me vinieron con el mismo análisis de lo que estaba pasando; un diagnóstico basado en una falaz métrica cuantitativa y reificadora que intenta siempre leer la política del movimiento por la masividad de ciclos a los que se etiqueta como movimiento tal o movimiento cual. En otras palabras, el 15M sería un "movimiento" (reificación), que ayer fracasaba al tener "menos" gente que en ocasiones anteriores (cuantificación).
Primero, seamos rigurosos: ayer no había menos gente que el 15M (estuve en ambas manifestaciones). Por lo tanto, medir las cosas por comparación a la participación de aquel 15M de 2011 sigue evidenciando que estamos de lleno en una fase alcista de la ola de movilizaciones. Pretender lo contrario, diciendo que el 15M "vuelve" y que lo hace con "menos" gente, es pura demagogia.
Segundo, lo que se identifica como "movimiento 15M", en rigor, no existe. Y ello por el sencillo hecho de que 15M es la fecha de un acontecimiento. Como decía con irónico acierto un amigo: ¿dónde está el acta fundacional de ese "movimiento"? A lo que añado: en efecto, ¿cuándo alguien quiso producir el 15M de manera deliberada y lo consiguió? ¿Acaso no fue que nos lo encontramos? ¿Acaso no hubo, como hubiese dicho Maquiavelo, una parte decisiva de la fortuna en aquel 15M?
Tercero, lo que sí existe es un punto de inflexión definitivo en la ola de movilizaciones, que se venía gestando desde antes (desde V de Vivienda como poco) sobre la base de un profundo cambio repertorial y a partir del 15 de mayo de 2011 se hace no ya solo innegable para quienes conocemos de cerca el movimiento, sino para el conjunto de la sociedad española, tan dada a creerse lo que le cuentan los medios. Con el 15M lo que dio comienzo en el Reino de España fue una ola de movilizaciones que, por cierto, ya venía desplegándose de manera transnacional en el norte de África y prosiguió su camino en los EE.UU. (Occupy Wall Street) o México (#Yosoy132).
Cuarto, como acontecimiento que es y que, por tanto, marca una ruptura y mutación decisiva en la subjetividad, el 15M ganó su batalla, a saber: establecer un nuevo sentido común en la opinión pública (todavía hoy no existe en este régimen partido o institución alguna con capacidad para generar los consensos sociales del 15M). Y como decía el apotegma italiano del 77: "La rivoluzione è finita abbiamo vinto". El 15M hizo su revolución y venció.
A partir del 15M el movimiento ha venido desplegando esos medusianos tentáculos que son las mareas, las plataformas, las okupaciones y todo el formidable arsenal que constituye hoy, el repertorio de acción colectiva disruptiva y desobediente con el que se define la agencia política del antagonismo en este país (para desesperación, por cierto, de partidos, sindicatos y medios de la izquierda fracasada).
Por lo tanto no es que el 15M "vuelva", el 15M resuena, sigue haciendo retumbar el eco del acontecimiento, simplemente porque se celebra. Pero sin nostalgias, al menos sin nostalgias para quienes seguimos activxs, para quienes no hemos limitado nuestra comprensión del movimiento a un momento anterior a la recomposición de partidos que ganen elecciones, para quienes seguimos sabiendo decirnos en, por y para el movimiento, de manera autónoma, sin necesidad de recurrir a que nos nombren, ni a nombrarnos; en el mismo anonimato de la multitud que somos. En vano quieran decir que volvemos, siempre seguiremos aquí. Es lo que hay.
dissabte, de maig 11, 2013
[ es ] Aniversarios que no serán
[ tripi teórico, no leer sin precauciones ]
Estos días estamos asistiendo a múltiples demostraciones de participación masiva en las calles. Los problemas continúan, se agravan y seguir demostrando disconformidad, desobediencia y descontento es vital. Nadie puede permanecer en este contexto como si todo hubiese acabado. Pero al tiempo, en paralelo se sigue instalando, al igual que otrora sucedió con los foros sociales, la representación sobre la que la sociedad del espectáculo reorganiza el mando. Ese mismo juego representativo, al servicio únicamente de unas elites gestoras del evento no articula, ni instituye nada; carece por completo de cuerpo social, se manifiesta apenas como un eco que intenta recoger una voz emitida.
Más aún: la producción del aniversario como acontecimiento es infortunada por ser fallo de la virtu, no alcanza a más que vaciar el propio acontecimiento que fue el 15M del propio cuerpo social que lo produjo, sustrayéndolo de sí hasta reducirlo a una forma puramente representativa, huera, muerta. El problema de la agencia emancipadora sigue siendo, por ello mismo, el más acuciante de cuantos encaramos en esta crisis de la política.
Y es que en una sociedad movilizada (que no ya un "movimiento social"), la militancia no es más que un ejercicio contrarrevolucionario que aspira a reducir el movimiento al dominio de su representación. Lo que se nombra como "movimiento social" acaba siendo el síntoma de una modernidad agotada, de una agencia que se sigue entendiendo como efectuación de lo absoluto, horizonte cerrado a su propia contingencia.
Esto es lo que siguen sin entender, para su propia desesperación (e ironía ajena), quienes siguen participando de una concepción exogenética del sujeto político, quienes confían a la gestión del espectáculo de la movilización su exclusivo (y excluyente) quehacer político, quienes pergeñan alianzas inverosímiles de conquistas del poder siempre preteridas mientras son conquistados por el propio poder. Mientras tanto, ahí sigue y seguirá, al margen (en paralelo a la militancia), la realidad viva del cuerpo social, el sujeto que nunca acaba de presentarse cuando se le convoca, ya que solo se hace accesible, en rigor, cuando se le invoca con éxito.
dimecres, de maig 08, 2013
[ es ] Víctor o la libertad de los campos
El fin de semana pasado, Artefakte estrenó su biblioweb: un espacio de descargas gratuitas para quien esté interesado en las publicaciones de la editorial y otros materiales afines.
Hoy mismo se ha subido el ensayo Victor de Aveyron o la libertad de los campos. Se trata de la separata en formato pdf de la introducción al libro de Jean Itard, El niño salvaje (Barcelona: Artefakte, 2013).
El texto comienza así…
«Corría enero de 1800 y en la remota comarca de Aveyron era capturado un niño de unos once o doce años. Tres años antes, en el departamento vecino de Tarn, el mismo niño había sido atrapado ya por una viuda que no pudo evitar su huida. Durante el tiempo que siguió fue avistado en diferentes ocasiones, siempre en la lejanía y de manera fugaz. Con la llegada del nuevo siglo, tres cazadores que vagaban por los bosques de Saint-Sernin-sur-Rance se toparon con él y lo persiguieron. En busca de un lugar donde guarecerse, el niño se coló en la casa taller de un tintorero. Allí fue descubierto y aprehendido al fin, pasando a disposición de las autoridades locales que lo enviarían a Sainte Affrique, primero, y a Rodez, poco después. Sería en esta segunda localidad donde Pierre Joseph Bonnaterre, abad y naturalista —uno de los primeros especialistas franceses en adoptar el sistema de Linneo—, se haría cargo de su caso. Desde el primero de los numerosos exámenes científicos a los que el niño sería expuesto, demostraría una formidable resistencia a la intemperie, impropia de cualquiera de su edad. La suya parecía ser una naturaleza otra que la humana; más indómita, salvaje. Quedaba fuera de toda duda, en cualquier caso, que su condición se había forjado en las más adversas condiciones»
diumenge, d’abril 07, 2013
[ es ] "Indignación", capítulo en el libro de Rivas, Mascott y Arellano
Ya está on line mi capítulo
"Indignación. Política de movimiento, nueva ola de movilizaciones y crisis de representación", publicado en la
compilación de Fermín E. Rivas Prats, María de los Ángeles Mascott
Sánchez y Efrén
Arellano Trejo (coords.) (2012):
La actuación del legislativo en los tiempos de crisis,
México: CESOP, págs. 123-156.
El 15M, un actor inesperado
El 15 de Mayo de 2011, a una semana de las elecciones municipales y autonómicas, la red activista Democracia Real Ya! (DRY) convocaba a manifestarse contra la política económica del gobierno. Más allá incluso de esta primera y más explícita reivindicación, la jornada también se planteaba como denuncia de un déficit democrático que había hecho posible el giro a la derecha del gobierno Zapatero. Esta exigencia de una “democracia real ya” — contrapuesta a la democracia realmente existente — no es que dejase margen para demasiadas dudas. El problema de la política económica no sólo era una cuestión de orientación más o menos progresista de las decisiones gubernamentales. Se trataba, además, de un problema de calidad de la democracia o, más aún, de consecución inmediata de una democracia “real”
Por otra parte, el 15M no era una fecha cualquiera en un calendario abstracto, sino toda una declaración política en sí misma. Bajo lemas como Toma la calle o No somos mercancías en manos de políticos y banqueros , DRY aspiraba a visibilizar el descontento ciudadano por encima de la contienda entre partidos, pero aprovechando al mismo tiempo la centralidad mediática de la propia campaña electoral como una estructura de oportunidad política particularmente favorable a la movilización social. Tan sólo desde las expectativas previstas por DRY, el 15M ya habría podido ser considerado un gran éxito de movilización; un logro más a inscribir en la serie de convocatorias de los meses precedentes y que apuntaba a la lenta, pero imparable, emergencia de un nuevo ciclo de movilizaciones
El 15M, un actor inesperado
El 15 de Mayo de 2011, a una semana de las elecciones municipales y autonómicas, la red activista Democracia Real Ya! (DRY) convocaba a manifestarse contra la política económica del gobierno. Más allá incluso de esta primera y más explícita reivindicación, la jornada también se planteaba como denuncia de un déficit democrático que había hecho posible el giro a la derecha del gobierno Zapatero. Esta exigencia de una “democracia real ya” — contrapuesta a la democracia realmente existente — no es que dejase margen para demasiadas dudas. El problema de la política económica no sólo era una cuestión de orientación más o menos progresista de las decisiones gubernamentales. Se trataba, además, de un problema de calidad de la democracia o, más aún, de consecución inmediata de una democracia “real”
Por otra parte, el 15M no era una fecha cualquiera en un calendario abstracto, sino toda una declaración política en sí misma. Bajo lemas como Toma la calle o No somos mercancías en manos de políticos y banqueros , DRY aspiraba a visibilizar el descontento ciudadano por encima de la contienda entre partidos, pero aprovechando al mismo tiempo la centralidad mediática de la propia campaña electoral como una estructura de oportunidad política particularmente favorable a la movilización social. Tan sólo desde las expectativas previstas por DRY, el 15M ya habría podido ser considerado un gran éxito de movilización; un logro más a inscribir en la serie de convocatorias de los meses precedentes y que apuntaba a la lenta, pero imparable, emergencia de un nuevo ciclo de movilizaciones
[ es ] La democracia será "escrachada" o no será
Artículo publicado por Diagonal, nº 195, pág. 29, 4 de abril de 2013
En estos tiempos en que la política de movimiento se abre paso subsumiendo en su seno notables y partidos, nuestro léxico se va enriqueciendo a golpe de acción colectiva y desobediencia. Basta con echar una visual a los medios para comprobar que el término «escrache» se ha convertido la catalizador discursivo del momento; el significante cuya sola presencia organiza todo el debate. Con el escrache solo hay dos posiciones posibles: a su favor y, por ende, en pro de la democratización o en contra y, por tanto, en pro de consentir y favorecer la deriva cleptocrática del régimen.
En estos tiempos en que la política de movimiento se abre paso subsumiendo en su seno notables y partidos, nuestro léxico se va enriqueciendo a golpe de acción colectiva y desobediencia. Basta con echar una visual a los medios para comprobar que el término «escrache» se ha convertido la catalizador discursivo del momento; el significante cuya sola presencia organiza todo el debate. Con el escrache solo hay dos posiciones posibles: a su favor y, por ende, en pro de la democratización o en contra y, por tanto, en pro de consentir y favorecer la deriva cleptocrática del régimen.
El
escrache es la expresión de una práctica política a la altura de
la ruptura constituyente. Si la desobediencia a los deshaucios
—también puesta en práctica
por la PAH— era hasta cierto
punto defensiva, apremiada por la urgencia de la solidaridad con las
víctimas del régimen; el escrache se sitúa en el horizonte de una
contraofensiva, de una presión política a la altura de una sociedad
que ha comprendido que el régimen aplica un obsceno doble rasero
para los sobres (y quienes los dan) y los deshaucios (y quienes los
padecen). No es de sorprender, pues, que el ataque a los escraches
haya sacado a relucir toda la artillería retórica del mando: desde
las más ramplonas amenazas fascistas a Ada Colau hasta los más
refinados argumentos liberales sobre la defensa de la representación
y la supuesta inadecuación del repertorio a los preceptos normativos
de la democracia liberal (la misma, curiosamente —o
no tanto— que nos ha traído
hasta aquí).
Poco
importa; el hecho es que la política de movimiento se sigue abriendo
camino y el régimen se ve abocado a tensionar al máximo su esfera
pública para poder afrontar el desafío social. Más allá de la
cuestión específica de las hipotecas, la PAH está demostrando ser
el catalizador más importante de la democratización en décadas.
Basta con evaluar algunos elementos destacados de su repertorio para
comprender su éxito: (1) campaña contra los desahucios que abre una
línea de fuga antagonista para el 15M, (2) recurso a la ILP como
forma de abrir brecha en el régimen, (3) puesta en marcha la campaña
de escraches para pasar a la contraofensiva; y last, but not
least, (4) expropiación de edificios como el de Salt (Girona) no
ya solo para hacer efectivo un derecho —reconocido
incluso por la constitución formal—,
sino para producir los comunes que requiere la constitución material
sobre la que poder instaurar una república del 99%.
Mientras
el mando persiste en orquestar su espectáculo, intentando en vano
contener la movilización, la estrategia de la PAH toca hueso y
muestra, por la única vía posible —los
hechos—, como se desarrolla un vector
antagonista hasta hacer implosionar el régimen.
Y aunque este confíe en contener el conflicto en los márgenes del
gobierno representativo y llevar a cabo la doble acomodación
doméstica e internacional del reino a las exigencias de la Troika y
la perpetuación de la lumpenoligarquía, fuera emerge ya la
constitución de los comunes, la república del 99%.
El
mando confía en lograr a medio plazo un doble salto mortal: por una
parte, la catarsis regeneradora del régimen a medio plazo; por otra,
la satisfacción de la troika en lo inmediato. Gracias a los
escraches, impedírselo es cada día más fácil. Por más que las
grietas que hoy se abren en la esfera de la política
institucionalizada en el régimen pueden parecer insuficientes desde
su propia métrica, fuera de él progresa ya una tensión cada vez
más difícil de encauzar.
dijous, de març 07, 2013
[ es ] Despedida a un príncipe
En estos momentos en que la red bulle
de maniqueísmo, me gustaría volver sobre lo escrito e incidir, una
vez más, en la necesidad de leer a Chávez en la ruptura
constituyente, en el inicio de algo más que en el fin de lo
irrepetible. Por suerte, más allá de su singularidad concreta, el
futuro nos depara por suerte muchos chávez. Despídase, pues, al
hombre, en lo íntimo más que en la calle, en el pudor del recuerdo
más que en lo obscenidad del espectáculo. Pero, sobre todo, húyase
como de la peste de las hagiografías, del providencialismo
apologético, de la fácil mitopoiesis caudillista.
Entiendo que en estos momentos, entre
“nosotrxs” (quienes quiera que seamos) y ante “ellos”
(quienes a buen seguro son los tertulianos, los todólogos, los
mediócratas del mando) y ante tanta mistificación como estamos
teniendo que leer, resulta extremadamente útil recordar que, para
quienes aspiramos al gobierno del común, al gobierno de la multitud,
al gobierno de los demoi,
Chávez no ha sido jamás, ni será, un paradigma de lo
político. A diferencia de como lo es para los populistas inspirados
por Laclau y otros teorizadoros del proceso bolivariano como una vía,
que se diría kantianamente, “de universal observancia”, no creo
que haya en la obra política de Chávez nada acabado a lo que
aspirar, una forma de hacer política otra que sirva como
programática para construir un régimen político del común.
Chávez, el interrogador
Y si
esto no es así para América Latina (ni siquiera para procesos en
curso abocados a la colisión con sus propios límites), menos lo es
para quienes nos encontramos, ante Chávez, frente a la desviación
genealógica de un exterior constitutivo que nos interpela acerca de
nuestra propia deriva hacia la cleptocracia neoliberal, o si se
prefiere, a las más desquiciantes, dolorosas y aterradoras preguntas
del ¿cómo fue que llegamos hasta aquí?, ¿en qué momento el
proyecto desarrollista acometido desde las décadas franquistas nos
abocó a la apología neoliberal de las hipotecas?, ¿dónde la
matriz del crecimiento fue fecundada por la maldición
nacionalcatólica que ahora nos intenta gobernar y a la que
intentamos resistir con todas nuestras fuerzas?
Al escribir esto no puedo evitar que
en mi mente aparezca la pícara sonrisa maquiavélica de Chávez. Y es que, más allá de cómo nos
interrogue por aquí, Chávez ha sido para su país un
príncipe afortunado, una auténtica rara avis para la
izquierda en general; un verdadero príncipe de Maquiavelo, a la par actor de
una modernidad, que no se agota en su obra histórica y deviene pieza tan fundamental como afortunada
para la historia venezolana. Chávez es, fundamentalmente, alguien que
ha hecho posible la escisión. Y por eso las mentes amigas de la ignorancia persisten en estos momentos en envolverlo con un manto de conjurado maqueísmo. Pero también es, a partir de ahí mismo, que Chávez
alcanza su propio límite para cualquier otro que no sea él, el límite de su singularidad como princeps (límite, por demás, que muchos otros
príncipes, así el paquidermicida heredero del régimen franquista, ni imaginarían alcanzar en sus mucho más dilatadas
existencias).
Leída hoy la figura del venezolano
desde la sabiduría del maestro florentino, se puede afirmar que su fortuna tanto ha sido
más grande que su virtud, que hasta saber ha muerto en el momento que tocaba por más que su paso a mejor vida, humanamente, tanto duela. Suerte esta, la de Venezuela, que
bien pudiera, si acaso su virtud no alcanza ahora la exigencia de
tamaña fortuna, volverse contra su destino como nación, haciendo contingente la
obra del Hugo Chávez Frías, pues sabido es que, en política, nada hay que no se le pueda dar la vuelta.
La hora de la irreversibilidad
Henos aquí ante una cuestión decisiva que ha sido acertadamente destacada por Jacobo Rivero desde Diagonal: lo irreversible de Chávez más allá de la única irreversibilidad conocida: la de su propia extinción. Y es que no son pocos quienes, precisamente, le han visto como un revolucionario. Y por eso es que se mide exactamente toda revolución: por su irreversibilidad.
Llega ahora la hora de la verdad del espinoziano absoluto democrático para Venezuela, la hora de descubrir lo
conseguido y las limitaciones de lo realmente existente. Como siempre
habrá continuidades y discontinuidades. Pero incluso científicos
sociales expertos en revoluciones como Charles Tilly, tan poco amigo de Chávez en sus
análisis (Democratization, Cambridge University Press, 2007), asumían
hace ya un tiempo que en términos de democratización, el empoderamiento del Estado frente
al mercado habido estos años tendría efectos muy positivos sobre la
democratización a medio y largo plazo.
Acaso Venezuela no ocupe a partir de este momento tanto espacio mediático (al mando se le ha acabado apenas un demonio, aunque por ventura sus demonios seamos legión). Pero, sin duda es a partir de aquí que comienza
la evaluación política de todo un periodo histórico para el país y para
quienes, desde aquí, han encontrado por allá un exterior constitutivo.
Como quiera que sea, Spinoza mediante, se advierte desde ya que los abusos
identitarios siempre producen terribles frustraciones y pasiones
tristes. Ánimo, empero, con el duelo y pesimismo de la razón que no entorpezca el
optimismo de la voluntad. A Venezuela su kairós y a nosotrxs, por aquí, el nuestro. Con príncipe que nos ayude o nos entorpezca, la multitud, multitud se queda. Y para con Chávez, agradecimiento por el sacrificio rendido a la causa de la comprensión de la soberanía, de la recuperación del horizonte democrático del gobierno de las cosas, de la aspiración al régimen político del común que, con su obra, ha sido más fácil y quien sabe si un día, incluso plenamente posible.
dimecres, de març 06, 2013
[ es ] Desde el cuerpo, hasta siempre, Hugo Chávez
Cuando llegué a Venezuela por vez primera me encontré esa realidad dividida de la que tanto hablan. Mi lectura, sin embargo, dista mucho de la de quienes hablan de fractura. A mi, la unidad esa tan cacareada, me importa un bledo, ya lo sabéis. Lo que yo vi allí fue, por el contrario, una formidable escisión: la escisión popular con el poder soberano del príncipe, del Leviathan; la escisión del cuerpo de la multitud que celebraba haberse desembarazado del mando, la escisión que Chávez había hecho posible, asegurando las estructuras de oportunidad política requeridas por la política del movimiento.
dijous, de febrer 28, 2013
[ es ] Del partido al movimiento
La semana pasada dos acontecimientos de resonancias históricas sacudieron los parlamentos español y portugués. En el caso luso, docenas de personas interrumpieron el discurso del primer ministro, Passos Coelho, entonando Grândola, Vila Morena. En Madrid, al grito de “¡expúlsenlos, coño!”, la tercera autoridad del Estado, Jesús Posada, en sus funciones de presidente de la cámara, ordenaba que se desalojase del hemiciclo a lxs activistas de la PAH. Cada uno de estos casos reabre a su manera un horizonte constituyente cerrado hace más de tres décadas.
Pero,
además, en la coyuntura actual se ha abierto también un proceso
decisivo, intrínseco a la emergencia del poder constituyente. Se
trata de una posibilidad de cambio en la agencia antagonista sin cuya
efectuación nos arriesgamos al cierre de la política a alguna
modalidad de deriva autoritaria todavía por perfilar, pero que, en
cualquier caso, bien podría acabar facilitando el reajuste del mando
a la lógica cleptocrática que informa el proyecto neoliberal. Nos
referimos, vaya por delante, a la necesaria subsunción de la
política de partido en la de movimiento. Sin ella difícilmente se
puede pensar esa democracia otra que requiere el futuro. Los
acontecimientos que hemos dejado atrás no sólo vienen a verificar
esta hipótesis, sino que ofrecen, además, una orientación hacia la
que dirigir una estrategia de éxito a medio y largo plazo sin
renunciar a intervenir en la coyuntura. La PAH es el ejemplo.
divendres, de febrer 22, 2013
[ es ] La dignidad y el acampar: Mérida por la renta básica
En este no parar de acciones que hoy anegan mi infoesfera, me llega la noticia de la valiente acampada de Mérida. Me cuentan que le han puesto de nombre Campamento Dignidad y una vez más tengo que volver a pensar la importancia de este concepto tan poco reflexionado y, sin embargo, cada vez más recurrido en las movilizaciones.
Apela dignidad a un límite primero, al momento en que se ha tocado hueso en el cuerpo social. Esto es lo que sucede y motiva, intuyo, el recurso del Campamento Dignidad al repertorio que movilizó hace ahora casi dos años, a cuantxs vivimos en este Estado de nombre Reino de España. La dignidad reaparece cuando aflora el hueso, cuando volvemos a hablar de una precariedad que rompe la propaganda que miente al decir que en este país no se pasa hambre, que no hay niños perdiendo escolarización o que no estamos en caída libre a los peores años del Franquismo.
Apela dignidad a un límite primero, al momento en que se ha tocado hueso en el cuerpo social. Esto es lo que sucede y motiva, intuyo, el recurso del Campamento Dignidad al repertorio que movilizó hace ahora casi dos años, a cuantxs vivimos en este Estado de nombre Reino de España. La dignidad reaparece cuando aflora el hueso, cuando volvemos a hablar de una precariedad que rompe la propaganda que miente al decir que en este país no se pasa hambre, que no hay niños perdiendo escolarización o que no estamos en caída libre a los peores años del Franquismo.
dimecres, de febrer 13, 2013
[ es ] Del militante al activista
Una nota sobre el cambio en la agencia de la emancipación
La jornada de ayer ha marcado un punto de inflexión que viene a verificar una hipótesis fuerte en nuestro análisis de la tendencia: la mutación de la agencia política de la emancipación. Con el éxito de la PAH ayer, capaz de obligar a dar marcha atrás nada menos que a una mayoría absolut(ist)a del PP a la par que promover la devolución del poder al demos por medio de la única (aunque pobre) herramienta que ofrece el régimen (la ILP), prueba a un tiempo la obsolescencia del gobierno representativo y el fin de la arena parlamentaria como el locus del cambio social que nos puede sacar adelante.
La jornada de ayer ha marcado un punto de inflexión que viene a verificar una hipótesis fuerte en nuestro análisis de la tendencia: la mutación de la agencia política de la emancipación. Con el éxito de la PAH ayer, capaz de obligar a dar marcha atrás nada menos que a una mayoría absolut(ist)a del PP a la par que promover la devolución del poder al demos por medio de la única (aunque pobre) herramienta que ofrece el régimen (la ILP), prueba a un tiempo la obsolescencia del gobierno representativo y el fin de la arena parlamentaria como el locus del cambio social que nos puede sacar adelante.
dilluns, de febrer 11, 2013
[ es ] El cuerpo del relato...
>>> Han Solo, Darth Vader, Chewbacca, Princess Leia, Luke Skywalker and R2D2
Surfear a primera hora de la mañana suele dar agradables sorpresas. Antes de que la infoesfera se nos llene de crisis, partitocracia y corrupción, circulan por la red cosas tan curiosas como esta imagen del equipo de actores protagonistas de La Guerra de las Galaxias; sin lugar a dudas una de las películas que más ha marcado el imaginario colectivo de mi generación (y muy probablemente de alguna más). No me resisto a colgarla aquí y a realizar una reflexión al respecto.
Si pensamos por un momento en el argumento de la película, no es difícil deducir que la máquina de producción de imaginarios nos ofrece mil variaciones de una misma épica: la de las aventuras del héroe varón, blanco, anglosajón, etc. Las industrias de la cultura, Hollywood al frente, hace mucho que se rindieron al servicio de la producción ideológica de mundos que siempre comparten unas pautas útiles a la dominación. Y esta, como es sabido, comienza en la sociedad de control, por el dominio de los imaginarios que resulta de la anterior subsunción del dominio de los cuerpos. Por eso, a fin de cuentas, la apariencia (el relato del imaginario construido) deviene una efectiva maquinaria de producción de relaciones reales y no una mera "superestructura" ideológica.
A pesar de ello, toda épica resulta posible únicamente sobre el cuerpo social que la produce, sobre la riqueza material de la multitud. Pensemos, entonces en lo que nos muestra la foto, en la diversidad de esos cuerpos que hicieron posible la épica y pensemos en la suya propia; en las vidas que hay ahí, especialmente en aquellas que se alejan del protagonismo del héroe y nos hablan de la heroicidad de ser actor en un mundo de codificaciones tan constrictivas como el que inunda las carteleras. No nos creamos, pues, el relato que nos cuentan y escapemos del metarrelato que nos ocultan como de la peste; indaguemos, en fin, en el cuerpo social que hace posible las mil y una narraciones para liberarlo de toda constricción y permitir que la creatividad nos cuente todas las historias que siempre se han quedado por contar
dimarts, de febrer 05, 2013
[ es ] Caputxinada 2.0
Reflexiones, siempre críticas, sobre un éxito paradójico
El pasado sábado se celebró la asamblea del personal docente e investigador (PDI) de las universidades catalanas. El éxito fue total, para bien y para mal. Hay que felicitar a lxs organizadorxs del acto, en cualquier caso, pues sin su esfuerzo no habría sido posible un momento de empoderamiento subjetivo semejante. Por más que como en todo evento de este carácter siempre se muestre lo mejor y lo peor, constituye un éxito innegable haber reunido en poco tiempo y con tanto éxito una muestra tan representativa de la comunidad universitaria docente e investigadora.
La razón de la asamblea, por demás evidente, no era otra que visibilizar públicamente la resistencia a la liquidación de la universidad que acometen con denuedo los gobiernos centrales y autonómicos (los de ahora, sí, pero también los de antes) a las órdenes de la Troika. La degradación y resistencia universitaria ni es nueva, ni tan reciente: sus últimos episodios se remontan, como poco, al informe Bricall y discurre por los distintos ciclos de luchas contra la LOU o el Plan Bolonia, llegando hasta las huelgas generales universitarias de los últimos cursos
El pasado sábado se celebró la asamblea del personal docente e investigador (PDI) de las universidades catalanas. El éxito fue total, para bien y para mal. Hay que felicitar a lxs organizadorxs del acto, en cualquier caso, pues sin su esfuerzo no habría sido posible un momento de empoderamiento subjetivo semejante. Por más que como en todo evento de este carácter siempre se muestre lo mejor y lo peor, constituye un éxito innegable haber reunido en poco tiempo y con tanto éxito una muestra tan representativa de la comunidad universitaria docente e investigadora.
La razón de la asamblea, por demás evidente, no era otra que visibilizar públicamente la resistencia a la liquidación de la universidad que acometen con denuedo los gobiernos centrales y autonómicos (los de ahora, sí, pero también los de antes) a las órdenes de la Troika. La degradación y resistencia universitaria ni es nueva, ni tan reciente: sus últimos episodios se remontan, como poco, al informe Bricall y discurre por los distintos ciclos de luchas contra la LOU o el Plan Bolonia, llegando hasta las huelgas generales universitarias de los últimos cursos
dilluns, de febrer 04, 2013
[ es ] La subjetividad sin atributos
Estos últimos días he ido robando preciosos minutos aquí y allá para dar cuenta del libro recopilatorio de Mark Greif que lleva por título Qué fue lo hipster (Alpha Decay, 2011). Vaya por delante: el libro no me ha parecido ninguna maravilla ni algo excepcional. Sin embargo, ni que sea por razones que ahora no vengan al caso, consiguió despertar mi interés; es lo que tienen las lecturas fáciles sobre temas curiosos.
En sus páginas, subtituladas de forma un tanto excesiva "una investigación sociológica", el editor nos ofrece la transcripción del debate organizado hace algunos años por N+1 a la que añade una serie de materiales diversos más o menos interesantes. Versa este conjunto de textos en torno a una evanescente figura sociológica, el hipster, cuyo principal, cuando no único rasgo definitorio es la vacuidad a que aboca una construcción exclusivamente consumista de la propia identidad; identidad por demás, que no puede ser sino una identidad de la no-identidad (a la manera, mutatis mutandi, del hombre sin atributos de Musil).
dijous, de gener 31, 2013
[ es ] La figuración de lo salvaje
![]() |
Siempre me ha parecido fascinante esa relación simbiogenética que late en los imaginarios del animal humano. Nos ha acompañado a lo largo de los siglos, desde nuestros más remotos orígenes y acaso desvele, por ello mismo, un rastro, una genealogía a la que, me temo, no podramos sustraernos.
Al animal-humano parece interesar, desde antes de siempre quizá, la simbiosis con el animal-otro en su propia figuración. La búsqueda de esos atributos que incorporarnos, de esos implantes con que liberarnos de las limitaciones de nuestro ser en el mundo; de esos prodigiosos injertos, en fin, que nos confiriesen el don de hibridar en nosotros la ventaja del animal-otro que tanto echamos de menos.
No parece que se pueda datar un origen posterior a su propia condición cuando de esa búsqueda incesante del otro-animal en sí se trata. En vano la conjura moderna del hobbesiano hombre lobo-para-sí haya intentado desterrar por completo esta necesidad del otro-animal en sí.
En efecto, por más que toda la biopolítica se haya organizado con el fin único de llevar a cabo esa misma conjura, librada incluso hasta los abisales confines de las más profundas batallas interiores sobre los imaginarios, al final siempre ha acabado viniendo un interior anterior a recordar/nos y a recordar, en definitiva, el simbionte que somos.
dimecres, de gener 30, 2013
[ es ] Del momento y el decir...
Robert Carter
La
cuestión no es reivindicar "independencia" o "proceso
constituyente", como si la sola invocación de estos
significantes por una masa movilizada en las calles legitimase de
manera inmediata y automática a los actores políticos que,
eventualmente, pudiesen erigir en la esfera pública una hegemonía
discursiva cualquiera a fin de realizar sus proyectos políticos particulares.
Quien así piensa se equivoca de tiempo y lugar. Antes bien, dado el
punto al que hemos llegado de deslegitimación de todo alineamiento
político a manos de sus propios definidores, toda hegemonía
construida sobre una base tan pobre sería derogada en muy breve
espacio de tiempo, arrastrando con ello ese mismo el objetivo
político promovido.
La
multitud nunca se ha dejado hacer por mucho tiempo y cada vez tarda
menos en demostrarlo, toda vez que el progreso de la constitución
material no es sino el de la aceleración del tempo histórico. Los
días del príncipe solitario han pasado. La cuestión ahora se
define, por el contrario, en los términos de una agencia otra de lo
político; una agencia fundada en un locus de enunciación que habla desde, por y para el
cuerpo social, sobre sí, para sí; nomos que se formula en su propia
inmanencia y se instancia, como decisión en una procedimentalidad
que le es sólo suya, orgánica, absoluta.
Vivimos el tiempo de la
profecía pasada, del mundo que se busca tras haberse desbordado en
una proyección que recomponga el exceso de sí. No vale ya hablar
desde las ebúrneas torres de la modernidad para una masa distante; hay que descender a los
foso de sudor y sangre, a obrar sobre sí la árdua tarea
de efectuar un porvenir que sea un volver a recomponer el mundo, un instaurar el habitus del cotidiano futuro, un recomponerse ecológico en avenir circunscrito al propio deseo del mundo.
dimecres, de gener 23, 2013
[ es ] La independencia como espectáculo
Se puede leer en El Confidencial el siguiente titular "El 'Parlament' vota hoy su 'Adéu Espanya' sin ningún valor jurídico". Por una vez, un titular riguroso en prensa (ni que sea por casualidad). Y ojo, que no le falta valor jurídico a esta "declaración solemne" (en rigor "declaración solipsista") por el hecho de ser o no ser expresión de una voluntad legítima (aunque por lo visto sólo un tercio de los encuestados la veía con buenos ojos). Su futilidad radica en que carece por completo de algo fundamental: force de loi, esto es, la congruencia con una constitución material que haga valer aquello que significan sus palabras. Más allá del hecho de que su formulación textual deja mucho que desear, incluso en los términos del discurso político con el que se identifica, es sobre todo en la farsa que organiza su pragmática (en la carencia absoluta de bases materiales que validen sus palabras) donde se desvela la verdadera naturaleza de esta declaración.
dimarts, de gener 22, 2013
[ es ] La muerte de la militancia
dilluns, de gener 21, 2013
[ es ] Velocidad de hundimiento
Artículo de opinión publicado por Diagonal, nº 189, págs. 28-29
"¡Mariano, no llegas al verano!". El clamor. En las calles no hace mucho que rugía con todas sus fuerzas la consigna destituyente. La aceleración del proyecto neoliberal, la subordinación creciente a los dictados de la troika, el nacionalcatolicismo exacerbado de las peinetas y la españolización de los escolares catalanes, etc. Numerosos factores han hecho pensar a muchos y muchas –con la misma ingenuidad con que se creyó poder “tomar el Congreso” u obligar a cambiar de rumbo a Zapatero– que la mayoría del PP apenas duraría unos meses –ni que fuese figuradamente.
"¡Mariano, no llegas al verano!". El clamor. En las calles no hace mucho que rugía con todas sus fuerzas la consigna destituyente. La aceleración del proyecto neoliberal, la subordinación creciente a los dictados de la troika, el nacionalcatolicismo exacerbado de las peinetas y la españolización de los escolares catalanes, etc. Numerosos factores han hecho pensar a muchos y muchas –con la misma ingenuidad con que se creyó poder “tomar el Congreso” u obligar a cambiar de rumbo a Zapatero– que la mayoría del PP apenas duraría unos meses –ni que fuese figuradamente.
diumenge, de gener 06, 2013
[ es ] Una nota sobre Satán y su episteme de la libertad
Leyendo a Walter Benjamin (El origen del Trauerspiel alemán, Abada Editores, 2012: 236), me encuentro con este párrafo que viene a entrecruzárseme con una línea argumental presente en algunos fragmentos de La dansa de Medusa:
Satán, en el luto, antes que espantar, tienta; y en cuanto iniciador nos induce a un saber que se encuentra a la base de la conducta punible. Si la enseñanza de Sócrates puede equivocarse al afirmar que el conocimiento del bien conduce a hacer el bien, esto es mucho más válido en lo que respecta al conocimiento del mal. Y no es la luz interior, no es ninguna lumen naturale, lo que surge en la noche de la tristeza como este conocimiento, sino que lo que despunta del seno de la tierra es resplandor subterráneo. A quien rumia sobre éste se le enciende la honda mirada rebelde de Satán.Incitador, iniciador al conocimiento que aboca a la desobediencia, a la conducta punible, Satán, cattivo maestro, ha dejado tras de sí una estela de pensadores libres que han atravesado los tiempos enfrentándose al Uno desde la multitud, al soberano desde la potencia. De propio Sócrates a Toni Negri, leer genealógicamente la historia del pensamiento, es volver una y otra vez a ese punto de escisión primigenio que es la desobediencia que engendra el movimiento. Ser docente de la libertad es asomarse al abismo del resplandor subterráneo, dejar que se le encienda en uno la honda mirada rebelde, provocar que cuando Leviathan te mire a los ojos, el miedo cambie de bando.
dilluns, de desembre 24, 2012
[ es ] Una nota sobre la métrica de la igualdad
Más de uno habrá visto circular en los últimos días esta imagen por sus redes sociales. La imagen es muy reveladora acerca de cómo operan las dos métricas de la igualdad con las que se nos bombardea a diario. A cada lado de la imagen se operacionalizan los dos conceptos de igualdad, consevador y progresista (liberal, en el decir habitual de los norteamericanos).
dimecres, de desembre 19, 2012
[ es ] The Money!
Este viernes y sábado, Simbiosis Kollective (el nombre no ha sido cosa mía, lo juro) organiza The Money, un evento muy particular de la escena artística barcelonina; un momento para la disrupción, para la improvisación, para cortocircuitar semióticamente los flujos semióticos de expropiación del cuerpo social. En la condición de "intelectual medusiano de la izquierda lisérgica" se promete: antagonismo, agonismo y mucha apertura simbiótica!
dijous, de desembre 13, 2012
[ es ] Derivas catalanas
Artículo publicado en Diagonal, nº, pág.
Las
elecciones catalanas han sorprendido a propios y extraños. Como no
podía ser de otro modo en el contexto actual, los resultados son de
lectura compleja. La batalla postelectoral por interpretar los
números es más dura, si cabe, que la batalla habida para
producirlos. El diagnóstico a fondo deberá elaborarse en las
próximas semanas, pero algunas líneas interpretativas se pueden ir
apuntando ya, cifras en mano:
En
primer lugar, el régimen continúa desplazándose de la crisis al
hundimiento. La convocatoria precipitada por parte de Mas ante su
incapacidad para arrancar a Rajoy un pacto fiscal se ha traducido en
una mayor tensión y fragilidad para el régimen. La inestabilidad
parlamentaria y los alineamientos cambiantes quedan asegurados para
la legislatura, con lo que las oportunidades para la movilización
aumentarán. No parece, además, que este periodo vaya a ser más
longevo que el precedente.
Visto
en perspectiva, esto no es tan nuevo como parece y hace tiempo que se
advierte. Se ha de recordar, por ejemplo, que el bloqueo del régimen
a la mejora del autogobierno catalán hace tiempo que contrapone la
constitución formal española a la constitución material de la
sociedad catalana. Así sucedió con la sentencia del Estatut y así
continúa siendo con el fracaso de CiU como instrumento de
acomodación catalanista en el seno del régimen. La tensión
centralista con la que la derecha española responde a la presión de
la Troika sólo acrecienta las grietas del mando, escindiendo las
derechas.
Las
elecciones también reflejan con claridad la crisis del régimen en
la política de partido: las principales organizaciones (PP, PSOE y
CiU) bajan de 108 a 89, dando paso a un sistema de partidos de
hegemonía catalanista (CiU/Esquerra, 71) que sustituye —como
ha sucedido en el País Vasco—
al característico bipartidismo centrípeto y de acomodación. El
PSOE se sigue hundiendo y el PP no lo capitaliza. Y lo que es aún
más indicativo: tampoco CiU; evidencias todas estas donde las haya
de que la maquinaria de la representación ha recibido un serio
varapalo en respuesta a los recortes y otras políticas neoliberales
antes implementadas —no se olvide—
por el Tripartit.
Asimismo,
el plan de la derecha catalanista por capitalizar la Diada ha
fracasado estrepitosamente. Al contrario de lo que suelen pensar las
izquierdas que se quieren y dicen “no nacionalistas” (por lo
general —no siempre—
nacionalistas españoles): el catalanismo no es sólo un vulgar
“constructo burgués”, sino un campo abierto de contienda
política que se funda en reivindicar igual dignidad de trato contra
una discriminación de nacimiento. Sin entender la cuestión nacional
en su formulación postmoderna, los topicos seguirán impidiendo un
análisis útil al antagonismo.
En
efecto, a diferencia de la hipótesis pesimista y autodestructiva de
quienes sólo quisieron leer la Diada como una exaltación
etnonacionalista, las elecciones han demostrado que es perfectamente
posible desplazar el catalanismo hacia la izquierda y derrotar a la
derecha en su propio terreno (el que unía el electoralismo de PP y
CiU). Más movilización en clave catalanista no significa hoy
hegemonía convergent, ni refuerzo del PP. El catalanismo, en
todo caso, no es el único vector, ni siquiera un vector hegemónico
o vertebrador, como suele pensar la esquerra independentista.
Pero negar su pertenencia a la matriz antagonista en el Reino
de España es, como poco, limitado.
Es
en este marco donde debe ser analizado el fenómeno CUP. A pesar de
lo precipitado de la convocatoria electoral, el ninguneo mediático y
la falta de recursos; de las inercias identitarias de la propia
organización y algunos errores de campaña graves, la candidatura
del municipalismo independentista consigue entrar con 3 escaños que
habrían podido subir hasta 6 ó 7. El valor de CUP es cualitativo,
ya que introduce en el Parlament una línea de fractura
inédita: la de la “radicalización democrática”. Y es que CUP
no es únicamente un éxito del independentismo, sino una agregación
que el municipalismo independentista y/o alternativo ha hecho
posible.
De
hecho, los resultados de CUP evidencian a un tiempo los logros de la
esquerra independentista y sus limitaciones. Aún es pronto
para evaluar su irrupción, pero sin duda pueden llegar a ser el
Caballo de Troya de la democracia directa y la base para producir un
interfaz del movimiento en el gobierno representativo. Cierto es que,
para ello, han de renunciar a los esquematismos del “frente de
masas” que se intenta organizar en torno al errado marco
identitario de la llamada Unitat Popular. Pero no es menos
cierto que se ha conseguido movilizar a unos de 72.000
abstencionistas y votantes sin representación (sobre algo más de
125.000), además de recibir de ICV unos 13.000 votos más. Desde que
el 15M hizo despegar la fase expresiva del movimento, este es uno de
los indicadores más destacados del paso a la fase institucional del
mismo. Ahora queda todo por hacer, pero se ha de celebrar un paso
decisivo.
dimarts, de desembre 11, 2012
[ cat ] Presentació de La dansa de Medusa a Granollers
Aquest divendres, a les 19 hores, presentació de La dansa de Medusa (El Tangram editorial) a Anònims, menjars i pensars... (C/Miquel Ricomà, 57; Granollers)
divendres, de desembre 07, 2012
[ es ] ¿Cómo se escribe un manifiesto?
Introducción al frame analysis y la comunicación del movimiento

Desde que Lakoff escribió su opúsculo No pienses en un elefante no hemos dejado de pensar en elefantes. Su libelo, directamente ligado a los triunfos de Obama, despertó un gran interés por el “análisis de marcos” (frame analysis) como metodología de análisis y técnica de comunicación política. Tras el 15M y la Diada de 2012, en el marco de la cuarta gran ola de movilizaciones, su importancia no ha cesado de ir en aumento. La pugna por la definición de la agenda pública (independencia versus recortes) se encuentra abierta y en constante mutación. De la capacidad de los actores políticos para generar discurso enmarcando las situaciones, depende el propio desarrollo de los acontecimientos en los tiempos por venir. En este curso Artefakte queremos ofrecer una introducción al frame analysis orientado a mejorar las capacidades comunicativas de lxs activistas y a aumentar, con ello, su impacto sobre la agenda, las políticas públicas y el rendimiento de cuentas de los cargos electos.

Desde que Lakoff escribió su opúsculo No pienses en un elefante no hemos dejado de pensar en elefantes. Su libelo, directamente ligado a los triunfos de Obama, despertó un gran interés por el “análisis de marcos” (frame analysis) como metodología de análisis y técnica de comunicación política. Tras el 15M y la Diada de 2012, en el marco de la cuarta gran ola de movilizaciones, su importancia no ha cesado de ir en aumento. La pugna por la definición de la agenda pública (independencia versus recortes) se encuentra abierta y en constante mutación. De la capacidad de los actores políticos para generar discurso enmarcando las situaciones, depende el propio desarrollo de los acontecimientos en los tiempos por venir. En este curso Artefakte queremos ofrecer una introducción al frame analysis orientado a mejorar las capacidades comunicativas de lxs activistas y a aumentar, con ello, su impacto sobre la agenda, las políticas públicas y el rendimiento de cuentas de los cargos electos.
[ cat ] Independència i poder constituent
La qüestió nacional i la teoria política post/operaista
La intersecció entre el post/operaisme i el nacionalisme poques vegades s'ha donat en el terreny de la teoria política i quan ha tingut lloc ha estat més aviat mútuament excloent. Mentre que sovint pels post/operaistes, l'alliberament nacional només respon a una lògica identitària; no són pocs els nacionalistes per qui la qüestió nacional es presenta com dissociada de la qüestió social. En aquest curs volem donar a conéixer les limitacions heurístiques d'ambdós expressions de la política de moviment i, partint de la reconceptualització de la idea de nació com a reivindicació de la igual dignitat de naixença, incorporar les aportacions del post/operaisme a la definició de la gramàtica política postmoderna necessària a l'alliberament nacional.
La intersecció entre el post/operaisme i el nacionalisme poques vegades s'ha donat en el terreny de la teoria política i quan ha tingut lloc ha estat més aviat mútuament excloent. Mentre que sovint pels post/operaistes, l'alliberament nacional només respon a una lògica identitària; no són pocs els nacionalistes per qui la qüestió nacional es presenta com dissociada de la qüestió social. En aquest curs volem donar a conéixer les limitacions heurístiques d'ambdós expressions de la política de moviment i, partint de la reconceptualització de la idea de nació com a reivindicació de la igual dignitat de naixença, incorporar les aportacions del post/operaisme a la definició de la gramàtica política postmoderna necessària a l'alliberament nacional.
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